IKIGAI TU RAZON DE SER

DESCUBRE EL PROPÓSITO DE TU VIDA

En este artículo, vamos a descubrir y definir tu razón de ser, es decir, tu propósito de vida. Aquello por lo que te levantas con ilusión cada mañana, por lo que luchas día a día, aquello que despierta tu interés y en lo que eres excepcional. Los japoneses lo llaman IKIGAI.

El Diagrama del IKIGAI

Como se refleja en el siguiente diagrama, cada círculo representa cuatro áreas esenciales de tu vida:

IKIGAI - @yosoydavidmoreno diseño propio

  • Lo que amas

  • Lo que necesita el mundo

  • Por lo que te pueden pagar

  • En lo que eres bueno

El IKIGAI aparece en la intersección de esos círculos secantes, es el centro de tu mundo, lo que le da sentido a tu vida y te aporta felicidad.

Intersecciones del IKIGAI

  • Misión: Aquello que comparte el área de lo que amas con el área de lo que necesita el mundo.
  • Vocación: Lo que comparte el área de lo que necesita el mundo y por lo que te pagan.
  • Profesión: En aquello que eres bueno y que además te pagan por hacer.
  • Pasión: En lo que eres bueno y además amas hacer.

IKIGAI TU RAZON DE SER

Por último, la intersección de todas esas áreas y que queda en el medio del diagrama, forma tu IKIGAI. Es decir, aquella actividad que amas hacer, que además eres bueno haciendo, te pagan por ello e incluso consideras que el mundo puede necesitar de ti.

Comienza el Ejercicio IKIGAI

Rellena cada uno de los círculos con calma. Concéntrate y escúchate. 

Escribe todo aquello que se te pregunta en cada una de las áreas, sin tener en cuenta la siguiente, sin pensar en lo que coincidirá o no, en lo que has escrito en el círculo anterior, eso lo comprobarás luego.

Lo que amas:

En el círculo superior tienes que escribir qué es aquello que amas hacer. Puedes anotar cualquier actividad que lleves a cabo, no tiene por qué estar únicamente relacionado con tu área profesional; hacer puzzles, cocinar, escribir, pasear, cantar en karaokes… Pregúntate qué es aquello que te provoca un gran placer cuando lo haces.

Lo que necesita el mundo:

En el círculo de su derecha, escribe aquello de lo que haces que tú crees que puede ser útil para los demás. Pregúntate con qué acción estás aportando un valor al mundo, puedes ayudar, solucionar un problema, cubrir una necesidad.

Por lo que te pueden pagar:

En el área inferior tienes que anotar qué es aquello por lo que te pagan, cuál es esa actividad por la que ganas un sueldo, una remuneración o una recompensa económica, o crees que podrías hacerlo. Pregúntate qué es aquello que puedes hacer aportando valor y por lo que puedas recibir una compensación económica.

En lo que eres bueno:

Y el círculo de la izquierda tiene que reflejar aquello en lo que eres bueno, esa cualidad en la que destacas, por la que has obtenido un reconocimiento.

Análisis de tus Respuestas a tu IKIGAI

Una vez hayas anotado todo lo que consideras que responde a cada una de las preguntas de las cuatro áreas diferentes, vamos a comprobar qué respuesta se repite en otros círculos.

Misión:

Lee todo lo que has anotado en el área de lo que amas y en la de lo que el mundo necesita. Aquello que esté en ambos círculos representa tu misión en la vida. Por ejemplo, si amas escribir y consideras que podrías ser útil al mundo compartiendo tus pensamientos por escrito, es que has nacido para ello.

Vocación:

Ahora lee lo que has anotado en el área de lo que el mundo necesita y lo que tienes en el área de lo que te pueden pagar por hacer. Lo que coincida en ambos campos representa tu vocación.

Profesión:

Seguimos con el área de aquello en lo que eres bueno. Comprueba qué has anotado en ese círculo y que también está en el área de lo que te pueden pagar por hacer. Aquello que coincida refleja tu profesión. Es el sueldo, la recompensa económica por tu trabajo bien hecho.

Pasión:

Ahora lee lo que has anotado en el área de lo que eres bueno y comprueba si eso mismo también está en el círculo de lo que amas. Lo que esté en ambos círculos refleja tu pasión.

Descubre ahora tu IKIGAI

Es el momento de descubrir tu razón de ser. Lo encontrarás en el círculo central, esa intersección de todas las áreas de tu vida. Repasa nuevamente todo lo que has anotado y comprueba qué es aquello que aparece en cada uno de los diferentes círculos.

Lo que hayas anotado en lo que amas, también en lo que crees que el mundo necesita, en lo que podrían pagarte por llevar a cabo y en lo que eres bueno, representa tu IKIGAI, tu propósito de vida.

 

Responde estas preguntas:

  • ¿Qué has descubierto?

  • ¿Has confirmado algo que ya sabías o este ejercicio te ha permitido desvelar algo sobre ti que desconocías?

  • Anota aquello que coincide en las cuatro áreas de tu vida y ACABAS DE ENCONTRAR TU IKIGAI